En el transcurso del debate ocurrido el 22 de noviembre en el Planetario, del que participaron Susana Mangana, Juan Grompone y Miguel Pastorino, planteamos una pregunta referida a temas bioéticos.
En el correr de la exposición previa en la que cada uno de los integrantes de la mesa contó con 10 minutos para introducirse en el tema, notamos no sin cierta alarma, que el debate propuesto difícilmente saldría de un farragoso acuerdo en la defensa de los magisterios separados de Stephen Jay Gould, planteamiento intelectual que afirma que ciencia y religión tienen espacios separados dentro del quehacer humano, y que estos espacios no se superponen, por lo cual ambos son perfectamente compatibles.




